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La digestión y absorción de nutrientes: el punto de partida de una buena alimentación

Hay algo que pocas veces se cuestiona.

Se habla de alimentación, de calidad de alimentos, de qué incluir y qué evitar…pero casi nunca se habla del proceso que hace posible que todo eso tenga sentido:

la digestión.


Porque no importa qué tan bien comas, si tu cuerpo no logra digerir y absorber correctamente los nutrientes,el resultado no cambia. Y aquí es donde empieza a abrirse una diferencia importante:

una cosa es comer,y otra muy distinta es aprovechar lo que comes.


La digestión: mucho más que un proceso mecánico


Cuando pensamos en digestión, solemos reducirla al estómago.

Pero la digestión es un proceso mucho más amplio, coordinado y exigente de lo que parece.

Implica:

  • señales del sistema nervioso

  • producción de ácido gástrico

  • liberación de enzimas digestivas

  • movimiento intestinal

  • y finalmente, la absorción de nutrientes


Todo esto ocurre en una secuencia precisa. No es automático.No es garantizado.Y tampoco funciona igual en todas las personas.

Por eso, cuando la digestión falla, el problema no siempre es evidente, pero sí se siente.


Comer bien no garantiza una buena digestión


Este es uno de los puntos más importantes —y menos entendidos—.

Muchas personas hacen cambios en su alimentación:


  • eliminan ultraprocesados

  • priorizan alimentos de mejor calidad

  • siguen recomendaciones nutricionales


Y aun así continúan con:

  • inflamación abdominal

  • pesadez

  • gases

  • digestión lenta


Esto ocurre porque la digestión no depende únicamente de lo que comes, sino del estado en el que tu cuerpo recibe ese alimento y si sigues este contenido desde hace tiempo, sabrás que el momento en el que se consumen los alimentos, juega un papel trascendental.


Puedes tener una alimentación “correcta”y aun así tener una digestión deficiente.


El papel del ácido gástrico en la digestión


Uno de los factores más determinantes en la digestiónes la producción de ácido gástrico.

Y aquí hay una confusión frecuente.

Se suele pensar que los problemas digestivos vienen por “exceso de ácido”,cuando en muchos casos ocurre lo contrario:hay una producción insuficiente.

El ácido gástrico es clave para:

  • descomponer proteínas

  • activar enzimas digestivas

  • facilitar la absorción de nutrientes

  • evitar procesos de fermentación


Cuando este proceso falla, la digestión se vuelve lenta, incompleta y empiezan a aparecer síntomas que muchas veces se normalizan.


Digestión y sistema nervioso: una relación directa


La digestión no empieza en el estómago.

Empieza en el sistema nervioso.

Para que el cuerpo pueda digerir correctamente, necesita estar en un estado específico:calma.

Cuando estamos en alerta, estrés o distracción constante,el cuerpo prioriza otras funciones y reduce la actividad digestiva.


Esto significa que hábitos como:

  • comer rápido

  • comer con el celular

  • comer trabajando o bajo presión


interfieren directamente con la digestión. Este no es un detalle menor. Es una de las causas más frecuentes de problemas digestivos actuales.


Señales de una digestión que no está funcionando bien


El cuerpo es claro cuando algo no está funcionando como debería.

Algunas señales frecuentes son:

  • sensación de llenura con poca cantidad de comida

  • inflamación recurrente

  • gases frecuentes

  • somnolencia después de comer

  • irregularidad en las evacuaciones


Estas señales no deberían ignorarse ni normalizarse. Son indicadores de que la digestión no está ocurriendo de forma eficiente.


La absorción de nutrientes: lo que realmente importa


Aquí está el punto clave de todo.

La digestión no es el objetivo final. La absorción sí lo es. Porque es en ese momento donde el cuerpo realmente:

  • obtiene energía

  • repara tejidos

  • regula funciones internas


Una digestión incompleta afecta directamente la absorción de nutrientes, y esto, a largo plazo, impacta todo: energía, enfoque, estado de ánimo, metabolismo.

Por eso, hablar de alimentación sin hablar de digestión es quedarse a mitad del camino.

Digestión

Volver a lo básico: el primer paso para mejorar la digestión


Antes de pensar en cambios complejos,hay algo mucho más relevante: cómo estás viviendo el momento de comer.

La digestión mejora cuando el cuerpo tiene las condiciones para hacerlo.

Esto implica:

  • comer SIEMPRE que hay luz natural o luz del Sol, nunca de noche.

  • comer con tiempo (calma)

  • reducir estímulos externos

  • permitir que el cuerpo entre en estado de reposo

  • observar cómo respondes después de cada comida


No es una estrategia sofisticada.Es una base.

Y cuando esa base se corrige,muchos síntomas empiezan a desaparecer sin necesidad de intervenciones más complejas.


La digestión no es un detalle dentro de la alimentación.

Es el punto de partida. Y entenderla cambia por completo la forma en la que te relacionas con lo que comes.


Hay algo interesante cuando empiezas a observar tu digestión con más atención.

Te das cuenta de que no se trata solo de elegir mejor los alimentos, sino de darle al cuerpo condiciones reales para digerir bien.


Y en ese proceso, hay algo que muchas personas empiezan a notar: cuando el sistema digestivo recibe preparaciones simples, fáciles de asimilar, y alineadas con cómo funciona el cuerpo…todo cambia.


Por eso, más allá de la teoría, vale la pena empezar a observar cómo responde tu cuerpo a este tipo de alimentos.


👉 Aquí puedes explorar cómo lo estamos haciendo en Costumbres Ancestrales


Con cariño,


Diana

Costumbres Ancestrales

 
 
 

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